David Ribalta, Director Comercial Zona Este de ADAM, ha analizado el estado del sector de los Data Centers en base a varios puntos clave: El crecimiento es cada vez más importante por el tema de la inteligencia artificial, ya que el volumen de cómputo se duplica cada cinco meses. De los 15 grandes despliegues en Europa del pasado años, dos han sido en España (Catalunya y Aragón). Los despliegues tienen dos etapas diferenciadas -training + fine tuning e inference- siendo la primera de ellas la que requiere mucha energía (estando el reto en disipar el calor excedente). La adopción de la IA se está acelerando, pero el mercado global sigue fragmentado, pocos son full-stack. Madrid y Barcelona representan el 80% de la oferta activa de colocation (considerándose el 75% colocation retail). La demanda empresarial crecerá 55 MW en Madrid y Barcelona en 10 años y en las regiones II se incrementará 26 MW. La cuota de hiperescalares está subiendo a un 30% del mercado y representará el gran crecimiento del sector a 2035 (siendo el edge retail solo un 6%). La oferta a corto plazo está asegurada, pero el pipeline a largo plazo depende de cliente ancla, energía y permisos.
Luis Manuel Sagredo, Director Técnico Área Centro de TORRELLA, ha señalado cómo los proyectos sufren cambios y esto es un desafío aún mayor con la inteligencia artificial. La experiencia de años en el sector industrial con edificios versátiles ha llevado a esta ingeniería a poder diseñar edificios para Data Centers que son instalaciones críticas y con una gran complejidad debido a la IA. La arquitectura requiere una adaptación continua de los espacios y una variación de la proporción de espacio para hall y espacio de servicios técnicos. En cuanto a la energía, el incremento de potencia IT en racks supone un desafío; del mismo modo que en HVAC hay que adecuar los sistemas de climatización externa. La respuesta ante este contexto pasa por cuatro puntos clave: 1- Adecuación al entorno (las parcelas sísmicas requieren cargas dinámicas y nuevos sistemas de construcción, las inundables debido al riesgo crítico implican ubicar en zonas elevadas y las urbanas con los Edge están afectadas por la adecuación a las normativas urbanísticas de ruido y emisiones), 2- Integración de servicios anexos (más almacenamiento de depósitos de gasoil, estaciones reguladoras de gas, integrar infraestructuras críticas y conexiones externas), 3- Integración de la operativa del edificio (escalabilidad, accesibilidad mercancías, espacios logísticos, expansión espacios de almacenamiento, gestión de la seguridad) y 4- Coordinación de equipos técnicos (diseño con integración de equipos y requerimientos, dirección técnica, monitorización y comissioning). Como conclusión: más flexibilidad y coordinación para poder asumir los cambios en los proyectos.
Salvador Domínguez, Head of Bids & Proposals - Buildings & Places de SOCOTEC, ha reflexionado sobre cómo intervenir en las ciudades ya construidas y reaprovechar las construcciones ya existentes mediante proyectos de retrofit y cambio de equipos, así como analizando la obsolescencia funcional de las instalaciones y posibilitar transformaciones a futuro. Muchos de los proyectos de DC en ciudades consolidadas llevan a intervenir en edificios con 20-40 años de actividad que se adaptan a los nuevos usos, pero muchas veces cuentan con estructuras obsoletas, falta de información sobre su estado o que no son viables para la entrada de equipos. De ahí que en los proyectos actuales se tenga que pensar ya qué puede demandar nuestro edificio en un futuro cercano y así pensar en todo el ciclo de vida del activo. Las claves para aportar valor pasan por nuevos pasos en capitalización y dilución de datos (externalidades e intangibles) y el ciclo de vida (adaptabilidad, convertibilidad, resiliencia, flexibilidad programática). El reto ante los cambios de carga o los cambios normativos (aumentos de edificabilidad) es si el edificio será posible de albergarlos con refuerzos estructurales/cimentación.
Xavi Morrus, Sales Director de OXIGEN DATA CENTER, con un volumen de negocio de +30 millones de euros ha acelerado su crecimiento con la puesta en servicio de un centro de datos de 10 MW adquirido a Banco Sabadell en Sant Fruitós de Bages que se suma a sus dos centros en Sant Cugat y Barcelona. La firma cuenta con 17.000 m2, 1500 racks (algunos de 120 KW de potencia) y 20 MW de potencia con previsión en los próximos años de crecer hasta los 40 MW con nuevas adquisiciones. Morrus ha comentado cómo hoy en día en el sector la capacidad ya no se mide en m2 sino por potencia/densidad/energía. Los retos pasan por la muy fuerte demanda (Cloud, IA, 5G, digitalización), ser un sector crítico estratégico (la localización y control del dato es clave), la alta concentración de la inversión y el desafío en energía, sostenibilidad, suelos y permisos. El crecimiento está ligado a la IA, Edge y Data Soveraignity, el DC como consumidores y gestores de energía, la mejor integración con renovables y redes eléctricas y más automatización y operación basada en datos. En temas de regulación nos encontramos con el problema de la escasez de suelo adecuado por falta de energía, restricciones urbanísticas y regulatorias, necesidad de escalabilidad, exigencia de estructuras capaces de soportar más peso, sostenibilidad y aceptación social (mejora de la percepción pública). Para los objetivos de energía todo pasará por garantizar la potencia disponible, optimizar el PUE y la eficiencia energética real, integrar renovables, diversificar fuentes y alinearse al crecimiento del mercado.
Jordi Romero, Director de Construcción de VOPI 4, ha recordado que la economía digital será tan escalable como lo sea la infraestructura física. En el contexto actual se produce una gran paradoja debido a las diferentes velocidades lo que conlleva que la escalabilidad se limita cuando falla la constructibilidad, coordinación, equipos críticos, trazabilidad y puesta en marcha. Los servidores están evolucionando más rápido que los edificios que los alojan y cada innovación tecnológica (p.e. nuevos racks de Nvidia) suponen cambios en densidad, temperatura, potencia, refrigeración, cargas de uso y mantenimiento. Por lo que cada decisión de obra puede facilitar o complicar la operación, haciendo que el papel de la constructora sea clave para que el proyecto sea construible, coordinado, adaptable, preparado para pruebas y orientado a la operación. Hay que provocar la constructibilidad desde fases tempranas, planificar pensando en la operación y en la evolución, integrar a los industriales críticos (cimentación, estructura, fachada, cubierta…), reforzar la coordinación MEP y plantear compras y logísticas anticipadas.
Albert Esteban, Director Comercial de INSERTY TECH SOLUTIONS, ha recordado cómo ha cambiado el sector de las pequeñas salas técnicas en las propias empresas a la migración y externalización de los DC. Un cambio que se ha ido produciendo en los últimos diez años, pero especialmente en los últimos cinco (con un ecosistema vivo donde conviven CPD interno, Edge, Colocation e Hiperscalares), lo que supone más demandas en cuanto a seguridad, conectividad y monitorización. También ha evolucionado la velocidad y la demanda de latencias menores, así como las empresas ya no preguntan dónde están los servidores, sino si los datos están garantizados (bajas latencias, disponibilidad 24/7, cableado de alta densidad, y cómo abastecer y refrigerar racks de cada vez más KW). Con el ejemplo de la sala 6 para ADAM con una potencia IT de 600 KW encontramos como el modelo de ecosistema técnico integrado es una apuesta por lo modulable y escalable, con concentración en grandes salas, y con importancia a temas de seguridad, redundancia, contingencia, operatividad y certificaciones. Albert lanzó el mensaje de “lo que hacemos ahora define lo que podremos hacer en los próximos años, con datos e infraestructuras que no pueden fallar”.
Manel Ávila, COO de PGI DATA CENTERS, ha comentado cómo la experiencia durante años en CPDs les llevó a desarrollar en México tres proyectos hiperescalares en 2020 y a partir de ahí todos los proyectos actuales (p.e. el DC para AQ Compute en Cerdanyola del Vallès con cinco edificios y 60 MW). Ávila ha centrado su ponencia en los problemas regulatorios y el marco normativo para poder diseñar y construir Data Centers hoy en día. Hay cuatro grandes vectores que afectan al diseño: urbanístico+incendios (solares que consideran el DC industrial o no), ambiental (emisiones, acústica), seguridad industrial y estándares internacionales. Desde la UE y su Taxonomy la regulación está más enfocada a fijarse en temas de eficiencia energética, seguridad y algún criterio de diseño general, mientras que desde el estado encontramos por ejemplo el nuevo RSCIEI (el reglamento de incendios permite que cada cliente decida su carga de fuego interior lo que supone restricciones al diseño). La normativa ambiental es diferente en cada CCAA, el encaje ambiental depende de potencia, emisiones, agua, ruido, residuos y ubicación. La tramitación ambiental puede marcar un camino crítico si se activa AAI o evaluación ambiental suponiendo retrasos de 6 meses a 2 años (la regla base para que se active está en el umbral de los 50 MW térmicos). Otro de los puntos clave es el vector gásoleo (a partir de los 50.000L el almacenamiento ya no es un tema logístico sino que se empiezan a aplicar restricciones que también afectan al diseño). En materia de seguridad ante incendios, tanto el ayuntamiento como la Comunidad de Madrid han emitido sendas notas en las que consideran que un DC no es un proyecto industrial por lo que en protección ante incendios no aplicaría el RSCIEI sino el CTE. Otros de los puntos son las baterías de litio, que al considerarse salas de alto riesgo requieren ventilación y protección ante incendios especial. Finalmente, los estándares de diseño también están condicionados al buscar cumplir con las certificaciones EN50600, ISO/IEC 22237, Tier Classification, TIA 942 y ASHRAE TC 9,95.
En el debate final se han analizado cuestiones sobre cómo lograr reducciones de consumo hídrico y eléctrico, las innovaciones en gasóleo HVO y district heating & cooling, el problema de la falta de mano de obra en construcción y los beneficios de la industrialización offsite, la formación y capacitación de personal cualificado, el problema existente de distribución y transporte de la potencia eléctrica, el problema de la falta de licencias por saturación eléctrica ya que hay una reserva a 5 años que no se está consumiendo, las claves para el retrofit de los centros de datos existentes en las ciudades y cómo mejorar su aislamiento acústico para cumplir normativa, cómo calcular la obsolescencia y vida útil de un data center, la apuesta por Greenfields y Brownfields y su legislación, el problema del ruido con los grupos electrógenos de emergencia, cómo los cambios regulatorios y el aumento de potencia en los racks supone un reto para la estructuras existentes debido al aumento de las cargas, entre otros temas.