Jon Loiti, decano académico de Les Roches en Marbella, ha señalado que "la diversidad de opiniones de quienes están construyendo el turismo del presente y del futuro convierte este evento en un espacio para definir, de forma colectiva, el rumbo del sector".
La identidad canaria en jaque
El primer tema a tratar ha sido la identidad, entendida como la capacidad de cada hotel para reflejar no solo su personalidad, sino también el carácter del destino en el que se encuentra. Desde el punto de vista del arquitecto Lisandro Hernández, de ACH Arquitectos, esa identidad se construye desde el primer minuto: “Tiene que haber una unidad brutal entre la propiedad y el diseñador. Muchos de los hoteles que hemos desarrollado incluyen las opiniones de todo el equipo, porque solo así se consigue una eficiencia absoluta”. Por su parte, Alejandro Morán, de CGMH Arquitectos, apuesta por un equilibrio entre lo local y lo global: “Es fundamental inspirarte y capturar la esencia del lugar, pero sin perder una mirada conectada con el mundo”.
La sostenibilidad ha sido otro de los ejes del encuentro. Morán ha señalado que “durante años parecía que el diseño chocaba con la sostenibilidad, pero hoy sabemos que no tiene por qué rivalizar. Desde el inicio, con la primera piedra, ya se emite CO₂, por eso hay que trabajar desde el corazón estructural del proyecto para empezar con una huella positiva”.
Ana Ley, interiorista de ABD Interiorismo, también ha subrayado el reto de trabajar con equipos reducidos, “aquí los equipos son menores, por lo que a menudo nos enfrentamos a desafíos que no siempre son nuestra especialización principal”. Sobre rentabilidad, Lisandro Hernández ha subrayado que “la implicación de la propiedad marca la diferencia en el nivel de inversión y en la ambición del proyecto”. Alejandro Morán ha recordado que “es necesario equilibrar presupuesto y expectativas, porque la rentabilidad también depende de cómo se gestiona esa inversión”. Para Ley, “aunque algunos clientes sean reticentes al principio, suelen comprobar que invertir en diseño siempre mejora el resultado y el valor del proyecto, ya que las renovaciones requieren esfuerzo y cualquier intervención debe hacerse con criterio”. Explica que el hotelero cada vez está más concienciado, pero sigue siendo un reto.
El papel del talento y la formación ha centrado el tramo final del debate. Alejandro Morán ha destacado la importancia del intercambio de conocimiento en todos los niveles, mientras que Lisandro Hernández ha alertado de los desafíos de la globalización: “No podemos pensar que sabemos hacerlo todo; hay que tener la capacidad de adaptarse”. Ana Ley ha puesto el acento en la formación especializada: “Necesitamos licenciaturas centrados en diseño de interiores, y experiencias en el extranjero para adquirir inspiración. Apostar por el talento es apostar por el futuro”.
Como conclusión, los tres han coincidido en la necesidad de seguir formándose y adaptándose a los cambios. Hernández ha recordado que “los retos siempre son los mismos, pero un buen profesional debe estar al día de las nuevas herramientas y tecnologías”. Ley ha recalcado que el verdadero desafío sigue siendo “generar personalidad en los espacios, que conecten con el destino y el huésped, que se recuerden y a los que quieras volver”. Y Morán ha cerrado la primera mesa con una reflexión sobre el sector: “Queremos hacer buenos diseños, pero la baja cualificación en construcción, sumada a la industrialización y el aumento de precios, nos lo pone cada vez más difícil”.
Un modelo turístico líder, pero con tareas pendientes puertas adentro
Para dar inicio a la segunda mesa de debate se ha retomado el tema de la sostenibilidad, que, según Pablo Lorenzo, director corporativo de sostenibilidad, proyectos y eficiencia operativa del hotel anfitrión, ya no es una opción, sino una obligación: “De los cuatro ejes del nuevo modelo económico europeo, tres están ligados a sostenibilidad: descarbonización, circularidad, personas y gobernanza. Quien no lo integre en su gestión se quedará fuera del mercado”.
Los panelistas han coincidido en que el sector hotelero ha hecho mucho los deberes en materia medioambiental. De hecho, Juan Francisco Hernández, de Barceló Hotel Group, ha recordado que pocas industrias hacen más por el ESG que la hotelera, pero ha señalado la necesidad de una mejor comunicación: “El sector turístico está permanentemente en el foco en cuestiones ambientales, pero muchas veces se hace desde el desconocimiento”. Para ilustrarlo, ofreció algunos datos: “El transporte aéreo, por ejemplo, solo representa alrededor del 2% de las emisiones globales de CO₂. Si a eso sumamos que los hoteles en Canarias han reducido drásticamente sus consumos, con costes energéticos que hoy apenas alcanzan el 5% de sus gastos totales —cuando hace años era mucho más elevado—, vemos que la percepción no siempre se corresponde con la realidad.”. El reto, han coincidido, está ahora en el impacto social y en reforzar la gobernanza. Para Mariluz Fraile, directora general de Grupo Satocan, “no se trata de exigir un cambio de modelo, sino de evolucionar hacia uno que genere riqueza y cuide el entorno”.
José María Mañaricúa, director de operaciones de Gloria Thalasso & Hotels y presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT), ha destacado con orgullo que el atractivo del sol y playa sigue siendo la principal fortaleza del archipiélago: “Ningún otro territorio tiene nuestro clima, y eso es lo que nos diferencia del resto de destinos. Una vez aquí, el reto es enseñar todo lo demás”. Por su parte, Álex Monzó, director general de Ona Hotels, ha insistido en la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico más diversificado, aunque sin perder de vista la importancia del actual: “No podemos plantear un cambio radical, porque el turismo sigue siendo el motor económico de Canarias. Pero sí debemos fortalecer otros activos, como la cultura, la gastronomía o los eventos. Reforzar el arraigo local para que los visitantes conecten con el verdadero ADN del archipiélago”. En esa línea, Mariluz Fraile añadió “El reto está en diferenciarnos como destino único y fortalecer nuestra marca”, recordando que competidores como Marruecos o Turquía están ganando terreno en el sector turístico internacional.
En cuanto a tecnología, los ponentes han destacado su papel para mejorar la experiencia del cliente y la eficiencia de los procesos, pero también advirtieron que “el gran desafío está en la productividad y en que esa mejora tecnológica se traduzca en mejores salarios”, como ha señalado Juan Francisco Hernández, responsable de Canarias, Madeira y Cabo Verde de Barceló Hotel Group.
El talento ha centrado también buena parte del debate, poniendo sobre la mesa uno de los grandes retos actuales del sector: atraerlo y fidelizarlo. Los ponentes han señalado que ya no está de moda trabajar en el sector servicios, especialmente por las dificultades para conciliar. Una percepción que, según ha comentado la directora general del Grupo Satocan, está directamente relacionada con la falta de compromiso y la dificultad de retener talento en una actividad tan exigente y vocacional. “No es fácil tener modelos flexibles, pero se debe trabajar en ello”, ha apuntado.
Por su parte, Alex Monzó ha destacado que cada generación tiene diferentes motivaciones, “los más jóvenes buscan formación continua y sentir que aprenden, mientras que los profesionales con más experiencia valoran el reconocimiento. Sin embargo, todos coinciden en que para atraer y retener talento es imprescindible mejorar los salarios y ofrecer planes de carrera”. En este sentido, Juan Francisco Hernández ha advertido que el absentismo ha crecido del 5% al 15%, y que las empresas tienen parte de la responsabilidad en esta situación.
Jon Loiti, director académico de Les Roches en Marbella, planteó una reflexión clave: “¿Realmente contamos con buenos líderes en el sector hospitality?” Y añadió: “En Les Roches, dentro de la formación B2B, recibimos un alto porcentaje de solicitudes orientadas más al desarrollo del talento y el liderazgo que a la parte operativa.” También destacó el creciente interés por la formación en hospitality: “Más de 2.000 alumnos al año, de distintas nacionalidades, quieren dedicarse a este sector.” Cristian Suárez, director de expansión de Cordial Hotels & Resorts, ha llamado la atención sobre ello, “muchos responsables están demasiado centrados en la operación del día a día y dedican poco tiempo a formarse y a motivar. Necesitamos líderes que compartan conocimiento con sus equipos, que inspiren”. A pesar del diagnóstico, se ha mostrado optimista. “El turismo es un motor económico con muchas subdivisiones. Es una oportunidad inmejorable para construir un bagaje profesional diverso, y quienes hoy apuesten por estudiar hospitality van a liderar el sector, porque el resto está renunciando”. Una visión que ha compartido también Pablo Lorenzo, quien ha subrayado que pocos sectores ofrecen una mejor oportunidad de dejar huella en la vida de las personas.
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