La Costa Blanca continúa su expansión como destino turístico internacional con un marcado crecimiento en segmentos familiar, senior y long-stay, así como en un incipiente turismo digital vinculado al teletrabajo y las estancias prolongadas. El debate examinará la transformación de ciudades como Alicante, Benidorm, Altea y Jávea, donde convergen la regeneración urbana, la rehabilitación hotelera y la adaptación del producto a un visitante que busca bienestar, clima, seguridad y calidad de vida. La región vive un renovado interés de cadenas nacionales e internacionales impulsado por su conectividad aérea, el renovado atractivo del Mediterráneo y la demanda residencial turística. También se estudiará el papel del Distrito Digital como catalizador de nuevas tipologías de alojamiento híbrido entre hotel y coliving, la importancia de la sostenibilidad hídrica, y la necesidad de diversificar la oferta más allá de la estacionalidad. La Costa Blanca encara 2026 con el objetivo de consolidarse como destino versátil, moderno y altamente competitivo.




