Gemma Cuch, Workplace Strategist & Change Management de CUSHMAN & WAKEFIELD, ha compartido la transformación de sus dos sedes en Madrid y Barcelona que se habían quedado obsoletas y desactualizadas, sin dar respuesta al modelo híbrido y dinámico, con branding desactualizados, y en las que se quería poner el foco en el bienestar de los empleados y en asegurar los parámetros ESG. La parte más crucial del proceso ha sido la fase de Workplace Strategy en la que recopilar información y recabar datos a través del análisis espacial del estado actual, estudio de ocupación, entrevistas a management intermedio y top management y encuestas a todos los empleados. De ahí los principales hallazgos fueron que se necesitaba una oficina que sirviera como carta de presentación, que ofreciera experiencias de valor, con el propósito de colaboración y de concentración, con necesidad de más espacios Phone Boot, con espacios bien equipados a nivel tecnológico, y con menos espacios para los clientes (si bien más representativos), y con más espacios de reuniones y café intermedios. Asimismo, se trabajó el Look&Feel con colores, texturas y materiales que reflejaran la nueva estrategia y se apostó por un toque artístico con mosaicos cerámicos de un artista local anclando los proyectos a sus ciudades.
Diana do Río, Interior Design Director de AECOM, ha analizado las causas de que el diseño de una nueva oficina sea un fracaso y muera antes de tiempo, con el símil de una autopsia a un “cadáver exquisito” ha detallado las seis posibles causas: 1.- Falta de propósito (llenar el proyecto de espacios y mobiliario que buscan un efecto wow, pero que carecen de sentido para esa empresa y sus necesidades reales), 2.- Defunción por desconexión cultural (predicar innovación pero no contar con espacios que transmitan esos valores o bien disponer de espacios innovadores pero que la dirección no facilita su uso), 3.- Insuficiencia experiencial (contar con diseños que tienen en cuenta desde el inicio cómo los espacios ayudarán a activar y generar experiencias de valor), 4.- Rigidez terminal (no permitir la versatilidad y reconfiguración para responder a las nuevas situaciones de forma rápida), 5.- Sostenibilidad insostenible (que no tienen en cuenta la perdurabilidad de los espacios) y 6.- Parálisis mental (los propios espacios transformados deberían ser intuitivos pero hay cambios que necesitan acompañamiento y apoyarse en el 15% de gente motivada con el cambio para convencer al 70% de los usuarios que podrían ser indiferentes). Do Río ha resumido las claves para el éxito de una nueva oficina en trabajar su propósito, cultura, experiencia, versatilidad, sostenibilidad/perdurabilidad y cambio de mentalidad.
Edurne Oyanguren, Project Director de BATLLEIROIG, ha mostrado el trabajo en el Edificio Inspire en el 22@, que forma parte de un conjunto de dos edificios de oficinas que comparten un mismo módulo y ritmo de fachada, pasos a doble altura hacia el interior de parcela y espacios privativos verdes abiertos a la ciudad. El proyecto consta de diferentes sistemas estructurales en función de las necesidades del proyecto, hormigón armado, postesados y madera, así como una fachada que responde al sistema estructural, revestida de madera carbonizada (que reduce el mantenimiento y presenta beneficios frente al fuego a la humedad) y en la que se estudiado el ratio opaco/vidrio, con ventanas practicables y lamas verticales y horizontales para aportar protección solar. En el interior se han diseñado espacios saludables y habitables, con luz natural, materiales naturales y con conexión con espacios exteriores, como las grandes terrazas de la planta 5ª, además de un atrio de seis plantas con luz natural/vegetación y una escalera escultórica, con la que fomentar la movilidad sostenible. El proyecto que cuenta con diferentes certificaciones sostenibles también ha logrado el certificado PAS 2060, siendo el primer edificio carbon neutral de Barcelona.
Luis Delgado, Senior Architect de BJARKE INGELS GROUP (BIG), ha hecho hincapié en el concepto de sostenibilidad hedonística en el que reimaginar proyectos de diferentes tipologías en base a que la sostenibilidad no es una imposición, sino que es algo que mejora la calidad de vida de los usuarios y las ciudades. Así en las propias oficinas en Ronda Sant Pere han realizado un ejercicio de deconstruir, en el que se han puesto en valor los elementos intrínsecos del edificio transformando el espacio para los espacios colaborativos, usos híbridos y con guiño local. En las nuevas oficinas de Copenhague en el muelle industrial de la zona norte de la ciudad, se ha adquirido el lenguaje de la zona y se ha apostado por regenerar y aportar valor a la ciudad: más allá de las oficinas se ha planteado un parque público, una pequeña plaza y esculturas artísticas. Las oficinas apuestan por la mínima cantidad de materiales y elementos, y máxima iluminación natural y espacios diáfanos así como aterrazar las escaleras y aprovechar los espacios exteriores como mirador/encuentro. En las nuevas oficinas de Google en Silicon Valley, la gran demanda de extensión se mitiga con la introducción de patios y la mínima cantidad de elementos así como se protege todo el proyecto con una cúpula que permite captar la luz natural, proteger espacios innovadores y cuyas escamas de dragón son captadores fotovoltaicos. En Sevilla, el proyecto para la Comisión Europea también aprovecha la captación fotovoltaica para mejorar la ciudad, naturalizar y regalar una gran plaza que no estaba en el programa para así también mejorar la transparencia de las oficinas, en las que se ha apostado por la domesticación de los espacios, la salud y la reducción de la huella de carbono. Finalmente, en Manhattan se ha reimaginado un rascacielos para lograr que la vegetación suba en forma de espiral aportando zonas exteriores naturalizadas.
Antonio Batlle, Arquitecto socio de PICH ARCHITECTS, ha defendido el papel de la arquitectura como respuesta a las preocupaciones medioambientales de la sociedad y cómo los edificios pueden concebirse como infraestructuras en el territorio. En Viladecans el planeamiento permite el crecimiento con versatilidad de usos de tal forma que el promotor del Business Park se planteó que para atraer el talento no sirve solo el tema económico y un buen edificio, sino que hay que aportar valor adicional. Para ello, el proyecto de Pich Architects se plantea la hibridación del modelo de oficina con el territorio: toda la implantación recupera las condiciones naturales existentes al levantar el edificio del terreno y generar un paseo en diferentes gradientes hasta el acceso a la oficina, generando multitud de espacios libres en el entorno y generación de comunidad en diferentes ágoras. Como el promotor no tenía un estándar fijado de las necesidades de los inquilinos se construye el edificio como una gran infraestructura en el que gracias a las estrategias pasivas y bioclimatismo se pueden usar los espacios casi sin climatizar, con interiores en bruto, cubiertas vegetales, fachadas con diferentes tonalidades que recogen la atmósfera de la naturaleza otoñal en movimiento (Lane at Alchamps de Gauguin), entiendo el edificio como un banco de materiales para su futura circularidad y con la voluntad de que la naturaleza complete la obra construida.
Oriol Serrat y Andreu Franquesa, Socios Área de Arquitectura de OUA GROUP, han desgranado tres proyectos de espacios de trabajo asociados a laboratorios. Un proyecto en Esplugues de Llobregat en San Gabriel, al lado de las oficinas Galericum. Originalmente los dos espacios eran uno y el reto de estos laboratorios está en el diálogo con la reciente obra y mantener a la vez algo del edificio original (se salvan dos cerchas metálicas y se ubica la pieza nueva en un lateral). En el interior se dejan los espacios diáfanos con posibilidad de diferentes particiones para los inquilinos finales. La fachada apuesta por una doble piel de policarbonato y vidrio y mantener la planta baja abriéndola más a la calle. Para el mismo cliente encontramos el proyecto de reconvertir un espacio industrial como un antiguo concesionario para albergar un edificio de laboratorios e investigación. Se mantiene la idea de la volumetría existente con una planta baja y altillo de gran transparencia y se apuesta por una piel que unifica y permite la iluminación interior.
Belén Albajar, Directora de Proyectos de GCA ARCHITECTS, ha mostrado el trabajo en dos edificios de oficinas en altura en los que la visión ya no se limita a pensar en m2 y se apuesta por espacios de bienestar y de sostenibilidad. La Torre Colonial en Plaza Europa es un proyecto de 21 plantas en altura, que se alquiló antes de finalizar la obra. Se dividen las plantas en cuatro fases que se rotan y así genera espacios exteriores; así como se busca el núcleo perfecto para ser más diáfano y, en este caso, se lleva todo a la parte de atrás. Las plantas interiores se entregan lo más desnudas posibles (suelos técnicos, preinstalación de clima y mínima iluminación) para facilitar las implantaciones posteriores. En este caso Puig disponía de una catálogo de espacios en el que se ha trabajado para definir los puestos de trabajo, carritos de producto, espacios colaborativos, salas de reuniones versátiles y juntar los espacios de socialización para crear espacios más potentes, así como se ha tenido en cuenta que muchos espacios deben funcionar para Life Science (sobrecargas), así como temas de biofilia, acústica e iluminación. El proyecto de Porta Digonal en Barcelona, Batlleiroig y GCA Architects están colaborando en estas dos torres diseñadas con una perspectiva biofílica para la integración de la naturaleza y la sostenibilidad. La Torre B será un edificio de planta baja +22 con zonas verdes y con zonas comunes en la cubierta para las vistas espectaculares y una fachada vegetal y terrazas perimetrales. Para generar plantas diáfanas en este caso el núcleo de ascensores está en el centro y las escaleras y baños se sitúan en la parte trasera. El proyecto busca ser un referente en biofilia y sostenibilidad, así como también apuesta por ser un Zero Carbon Building.
Iker Alzola, Director de ELASTIKO ARCHITECTS, ha finalizado las ponencias enseñando tres de los últimos trabajos del estudio. El primero es el proyecto para Núñez y Navarro en Pau Claris “NyN Working Flex” en el que se ha trabajado la organización espacial y generado dos espacios plaza comunitarios para organizar las plantas (cada una de ellas con su propio espacio de cantina). Los espacios de encuentro y socialización son claves para un ecosistema de startups, del mismo modo que las oficinas (situadas en fachada) también tienen que tener un sistema flexible para adaptarse a la necesidad de crecer o decrecer en personal (pudiendo pasar de un espacio para 4 a uno para 8 o para 16, uniendo los espacios). El proyecto también pone en valor la arquitectura original del edificio (altura, luminosidad, volta catalana, medianeras con rojizo teja…) y apuesta por un color predominante en cada planta para su diferenciación. El segundo se sitúa en Pere IV 62 en el 22@ en el que el planeamiento ha llevado a generar un juego de terrazas que se van intercalando y en el que se ha realizado la implantación de la empresa Cloudworks. Se ha trabajado las plantas tipo pensadas para que una empresa ocupe cada planta y la planta baja se divide en dos espacios: una entrada a triple altura en el que la madera es el elemento común y un espacio enorme con uso flexible y colaborativos que se puede cerrar e independizar logrando ser así un espacio alquilable. El patio en la parte trasera se ha trabajado junto a la empresa de paisajismo MataAlta y el mobiliario junto a Bernadí. Finalmente, Alzola ha avanzado el concurso ganado para la transformación de un auditorio inacabado en el Parc Científic de la UB en un Centro de Investigación y Laboratorios. El proyecto logra mantener la piel existente pero introducir ventanas y terrazas, generar un atrio termoclimático y trabajar su flexibilidad y sostenibilidad.