Jaime Sabau, Associate Director Design & Build de CBRE, ha planteado si nos encontrábamos ante el fin del teletrabajo y cómo ya hay datos para ayudar a las organizaciones que quieren volver a tener a todos sus trabajadores en la oficina: productividad puede ser más baja, afectaciones negativas a los trabajadores con más horas y burnout, el ahorro en real estate se pierde con el descenso de la productividad, cuestiones de sostenibilidad como las duplicidades de wifi, energía, espacios calefactados, así como riesgos de ciberseguridad. La realidad, por el momento, es que un 92% de las organizaciones sí contemplan el teletrabajo y una distribución híbrida de su forma de trabajar, con una distribución de días que vemos que cambia según la tipología de empresa (más tecnológicas o más industriales). Esto afecta al diseño y a las distribuciones de los espacios, ya que se reducen los espacios individuales (un 25%) y ese aumento se traslada en las zonas más sociales, de trabajo colaborativo o trabajo de soporte. Las oficinas son ahora mismo donde se producen sinergias, encuentros, aprendizajes y colaboración. También existe una demanda de espacios para el ocio dentro de las oficinas y de espacios de concentración, los despachos tienden a convertirse en salas de reuniones que pueden ir cambiando según las horas del día y las necesidades, y surgen más espacios de colaboración con más tipologías. Sabau también ha indicado cómo hay más atención al Look&Feel, mobiliario e iluminación, así como al aumento de los espacios de amenities. La tendencia es pasar de concebir los proyectos en base al “design centric” para apostar por el “user (life) centric”, sacando así todo el potencia de los espacios gracias a poner al usuario en el centro: bienestar, inclusividad, biofilia, generar experiencias, marca/pertenencia, materiales desmontables y reponibles, re-furniture (huella) modulables, flexibles y Smart..
Carlota Casanova, Head Architect de LOCA STUDIO, ha explicado la forma de trabajar del estudio con una visión global gracias a trabajar también el urbanismo y tener una perspectiva de ciudad. Como es el caso de Loftlab, un proyecto que nace con la voluntad de salvar edificios que nadie quiere y pensar nuevos usos como pequeñas oficinas coworking en Nou Barris con alquileres más baratos, similar a LaContra en Poble Sec. También ha reflexionado sobre la contradicción entre una generación que no necesita los espacios de ocio, deporte y socialización de las oficinas porque lo hace fuera y una nueva generación que se está incorporando a las oficinas y que sí puede necesitar esos espacios ya que no saben cómo socializar. Carlota también ha detallado la transformación del Espai Serrahima, unos antiguos talleres de la expo 1919 en desuso reconvertidos en un HUB para empresas de creación. Con un gran trabajo de recuperación del patrimonio industrial (puesta en valor, señalética, patrones para las puertas, introducción de vegetación) que se ha ampliado con el proyecto Forkstone con su huella industrial. También ha compartido el trabajo para las oficinas de Nestlé (en asociación con Tétris para la primera fase del concurso). Un proyecto que parte de hace 3-4 años y que ha ido modificando sus necesidades: de un acceso en graderío a unas gradas más sectorizadas para reuniones sin acceder al resto del edificio, conversation rooms, layoutos que van cambiando alrededor del núcleo, control del ruido gracias a generar espacios más aislados dentro del open space, trabajar temas de color, importancia de la comunicación y las pantallas, zona para mascotas, etc.
Ester Álvarez, arquitecta técnica e interiorista de DENYS & VON AREND, ha mostrado el trabajo realizado en las oficinas Top Cable en Sant Cugat del Vallès. El proyecto surge al construir un nuevo edificio/sede dentro del complejo industrial con la voluntad de que los trabajadores estén mejor y quieran ir a la oficina. La inspiración de diseño es la bovina del cable y el hilo conductor es la pura conexión que va creciendo del subsuelo a la superficie, así como el diseño biofílico para llevar la naturaleza al proyecto. La recepción se situaría el subsuelo y el proyecto va subiendo como si se tratara de un tronco del que emerge la planta y la cantina y terrazas exteriores fueran la copa. Se han trabajado temas como la ausencia de despachos individuales, mapas topográficos, patrones orgánicos y diseños curvos, importancia del layout, contrastes de colores y materialidades (más oscuro abajo y más cálido y luminoso al ascender), necesidad de espacios de desconexión con cafeterías que colonizan prácticamente todo el proyecto (que sirven también de zonas de reuniones). Ester también ha reivindicado la importancia de la acústica en estos proyectos, así como los grandes olvidados que suelen ser los aseos y los pasillos, y la necesidad de pensar los proyectos adaptados a la climatología (protección de vientos, vegetación autóctona).
Ángel Cerezo, CEO y co-founder de CREAM ESTUDIO, ha presentado el proyecto de espacio de coworking y oficina corporativa para Sigmabox. Un gran espacio con planta baja en el que se han trabajado los conceptos work + meet + share para generar una experiencia que ayude a retener el talento. Así se van configurando diferentes espacios: de trabajo, para el conocimiento, para la colaboración, para la experiencia. Trabajando tres puntos fundamentales: el Brand Style (materiales, acabados, iluminación, tecnología), la botanofilia (pensar que sean espacios con calidad de aire, con confort visual, térmico y acústico) y la sostenibilidad (oficina paperless, eficiencia, digitalización, smart design). El trabajo también incluye la optimización de la fachada (logrando que se vea desde el exterior lo que está pasando dentro del edificio), temas de circulación y de distribución (con la posibilidad de los diferentes accesos y espacios que se puedan sectorizar), generación de diferentes zonas (de estar, de hablar, de reuniones), diferentes grados de privacidad, permeabilidad (a través de cristaleras), techos limpios y altos, así como mobiliario que convive con vegetación. Para el teamwork se han concebido espacios multifuncionales que puedan cambiar también según las necesidades y se ha dotado también de espacios para compartir (office, zona de estar, muro verde permeable, detalles de juegos), así como de sala de brainstorming y de boxes cerrados diseñados a medida para llamadas y videollamadas.
Olga Guday, directora de WE LOVE WORK SPACES, ha compartido cuatro proyectos para cuatro clientes con experiencias de espacios de trabajo colaborativos. Para Oxford, la clave era reflejar los valores y la estética vitalista de la compañía, lo cual ya se aprecia en la sala de espera que huye de una imagen clásica y hace macla entre un espacio de recepción y un espacio de showroom donde mostrar novedades y productos que recuerde a las librerías/papelerías. Se ha trabajado temas de biofilia, se ha conservado y dado más entidad al jardín estilo japonés, se ha estudiado la iluminación técnica y la decorativa, y se ha cuidado la gama de colores. Se ha apostado por salas de reuniones abiertas sin rangos y accesibles muy cercanas a los espacios de trabajo para que sean muy usadas; así como dotar los espacios con dos phone boxes por departamento (con suelos y techos fonoabsorbentes) y para evitar que haya espacios sin uso la sala de formación (que incluye mobiliario con ruedas y techos acústicos 3D) se puede ampliar gracias a unas puertas correderas para pasar de 10 a 40 personas. Para Enerside, también vemos esas salas de reuniones informales muy cercanas al openspace así como salas de reuniones con mesa alta (que permite tener el cerebro más activo al estar de pie) y cercanas a una pantalla (muy útil a la hora de tomar decisiones). Hay un trabajo para que el office tenga diferentes usos, mejorar la acústica con diferentes elementos fonoabsorbentes, salas de juntas que siguen existiendo, espacios de reunión one-to-one versátiles y espacios phone booth a medida. Para Airtificial, en una nave industrial se ha creado un espacio triple sin subvidisiones: una sala de formación (gracias a las cortinas acústicas con una guía y un mobiliario con ruedas se puede abrir o cerrar), espacios de presentación de producto (mesa alta con pantalla y zona definida por el color rojo) y espacios de reunión (definidos por la moqueta y los sofás que son elementos también acústicos). Finalmente, para Somfy con proyectos en Barcelona, Madrid y Lisboa hay un trabajo de la señalética, pantallas, office polivalente, zonas de sofás enfrentados fonoabsorbentes, mesas altas con la pantalla adyacente y lograr que la sala de formación incluya cuatro productos diferentes de la marca para que funcione también como showroom.
Maria Tarruella, architect de LAGRANJA, ha narrado el proyecto de oficinas de Jungle en Barcelona, que se sitúa en el 22@, en un edificio de Batlleioroir con un espacio muy alto, diáfano y sin divisiones de 500 m2. El reto ha sido lograr unas oficinas llave en mano en menos de 6 meses en verano y con un budget ajustado, con más zonas privadas, ganando metros cuadrados (de ahí surgen nuevos espacios como los altillos), llenando los espacios de contenido, adaptando las instalaciones (iluminación a una cota más baja y lograr climatizar los nuevos espacios que se van cerrando y desarrollando un catálogo de diferentes tipologías de espacios (trabajo, zonas de gradas, las zonas de gradas, zonas más informales…). Al proyecto se le suma la empresa de diseño y branding Mucho que ayuda a redefinir el enfoque e hilo conductor (que pasa de la jungla inicial a un concepto más urbano y de ciudad), y cuya gráfica se aplica también a los elementos arquitectónicos. La idea de una oficina paperless, sin puestos de trabajo asignados y sin ordenadores fijos también se ha ido adaptando según las necesidades de las empresas de este ecosistema en crecimiento, de ahí la importancia de la flexibilidad con la que ha sido proyectado este trabajo para absorber las nuevas necesidades y las futuras.
En el debate final se han analizado temas como la mayor demanda de espacios de flex office, cuál es el estado del parque de oficinas de la ciudad y las posibilidades del área metropolitana para las grandes compañías, cómo se tienen en cuenta la diversidad del personal e intergeneracionalidad, el impacto de la llegada de la generación Alfa, qué contenidos y experiencias se pueden implementar para atraer al empleado a las oficinas y coworkings frente al teletrabajo, la colonización de los espacios de trabajo en otras tipologías (hospitales, hoteles, viviendas), el impacto que tendrá la descarbonización y la taxonomía EU en los proyectos de oficinas, o cómo generar proyectos en los que se potencie la identidad local, entre otros temas.