Jordi Garcés, Socio de GARCÉS – DE SETA – BONET ARQUITECTES, ha recordado cómo la arquitectura es un problema a resolver de infinitas soluciones en el que el concepto artístico acaba decidiendo cómo se resuelve el edificio. El profesional incide sobre aspectos como programa, expectativas, presupuesto, ordenanzas, sostenibilidad y perennidad, pero el principal sigue siendo la responsabilidad del arquitecto con la forma. Garcés ha presentado tres trabajos del estudio. En primer lugar, una Residencia y Centro de Día en Les Corts, un encargo de la Generalitat en un solar cercano al Camp Nou, en el que se ha trabajado la preexistencia de un pasaje para empezar a dar forma y a plantear el proyecto, la relación entre intimidad y relación con el exterior, nuevas unidades de convivencia organizadas como una casa grande para 20, espacios comunes en el jardín y diferente materialidad exterior (ladrillo vista) e interior (madera y elementos cálidos). En segundo lugar, la Ciudad Administrativa de Briançon, en la que se ha convertido un antiguo cuartel y se ha ampliado lateral y formalmente en diferente medida (bajo la idea de una empalizada militar que envuelve y extiende lo que la mediateca existente ya había establecido, con una planta baja accesible y un gran vestíbulo en altura como cabeza). Finalmente, el concurso ganado junto a Marvel para la transformación de les Tres Xemeneies en Sant Adrià del Besós en un hub audiovisual, con una ampliación que podía crecer por normativa en la cabeza y lateralmente y se apuesta porque los nuevos elementos estuvieran separados de las naves de turbinas existentes, así por establecer una seriación con segmentos que cortan el gran volumen pero a que a la vez no se pierde la idea de conjunto, así como por un trabajo de espacio público y paisajismo.
Alba Bullich, Arquitecta de MATEO ARQUITECTURA, ha compartido el trabajo en una residencia de estudiantes en Montpellier (Francia) en el solar de una antigua caserna militar que respeta la organización y la implantación en forma de U. Además del programa de residencia, se propone en programa un plató de rodaje de grandes dimensiones (tres plantas de altura sin pilares y accesible para camioneta, que ha supuesto un trabajo estructural complicado), un hall común a doble altura, y espacios comunes de coworking, cafetería y restauración. La fachada racional – que recuerda a las antiguas casernas militares- ha trabajado su materialidad y la textura del hormigón para aportar variaciones y se intercala con elementos en madera y elementos más ligeros de protección solar. En el interior se apuesta y se organiza el programa en planta en dos brazos alrededor del patio (uno más público y otro más privado), mientras que la residencia de estudiantes en las plantas superiores se separa del programa por una terraza vegetal y con una materialidad distinta. El proyecto también conlleva un estudio optimizado de la tipología de habitaciones y concepto coliving, que ha funcionado tan bien que el mismo cliente les ha encargado un nuevo proyecto de mixto de residencia de estudiantes y oficinas en Toulousse, actualmente en marcha.
Marc Folch, Founder & Co-Director de CALDERON FOLCH STUDIO, ha analizado las nuevas formas de construcción que están planteando en el estudio. En primer lugar, recogiendo la tradición del Kigumi (carpintería japonesa) se ha probado con la madera laminada y construir proyectos con este prototipo. Con dos tentativas como son una casa en Matadepera (edificio palafítico, con pórticos construidos en taller y ensamblados in situ) y una casa en Vallvidriera (construido en fábrica el entramado pesado en madera y visto en el interior). Esta forma de construcción aporta precisión, racionalización, rapidez, minimizar el material y contar con la industria. En segundo lugar, ha sido el paso a la construcción industrializada pero usando el hormigón como material, que encontramos en proyectos como la ampliación del aparcamiento de Can Ruti (solución monomaterial que llega incluso a las barandillas), el Museo Romano de Guissona (actualmente en construcción, que incluye cimentación prefabricada en hormigón) o unas viviendas en Viladecans (con u 40% de ahorro en pilares y estructura, reduciendo coste y tiempo). En tercer lugar, el trabajo realizado en el Edificio Austral en la Vila Olímpica para la mejora del comportamiento energético global, máxima flexibilidad por plantas y aumento del confort del usuario. Todo ello se ha logrado gracias a soluciones radiantes que aportan homogeneidad térmicas, salubridad y mayor eficiencia así como permiten poder segregar la planta por cualquier lugar.
Óscar Blasco, Founder Partner de SCOB, ha defendido una arquitectura de la empatía como concepto de cambio dinámico a la mala imagen que las ciudades arrastran desde los 60, ejemplificada en dos proyectos. En primer lugar, la transformación del Edificio Zurich en Barcelona en la calle Aribau, que busca cambiar la actitud autorreferencial del inmueble original por una que recupera el concepto del Eixample (interior manzana saludable con recuperación de plantas y abejas devolviendo un espacio de calma a los usuarios y vecinos) y una voluntad de empatizar (escuchar la historia y el entorno) que se aprecia en el uso en fachada del hormigón UHPC con color como el de la “pedra Montjuïc” del Eixample o resolver la fachada con ventanas en vez de muro cortina (aumentando la transparencia). En segundo lugar, el concurso ganado junto a Barceló Balanzó de la Plaza Mayor de Palma (Mallorca) en el que se ha trabajado cómo volver a activar un lugar emblemático de la ciudad con valor social, cultual e histórico. Se resuelve la diferencia de cota de 13 metros con diferentes niveles y conexiones con la ciudad, se genera un nuevo atrio a modo de claustro en la plaza, se conecta ésta con la Rambla y se propone una peatonalización con el CaixaForum y Teatro, así como añadir infraestructuras culturales y espacios comerciales que vuelcan al atrio.
Berta Josa, Interior Designer Lead de MESURA, ha rememorado los inicios del estudio que surge en plena crisis de 2008 y apuestan por generar una estructura de despacho diferente con (cinco socios y satélites de otros campos para lograr captar trabajos aportando en ellos mucho diálogo, visión global, investigación constante a nuevos retos y capacidad de escucha para los clientes. Los inicios en el mundo del retail les enseñaron a profesionalizarse y a saber comunicar mejor su actividad así como a dar el salto internacional (con varios proyectos alrededor de Europa y también en Oriente Medio). Berta ha avanzado dos proyectos de escalas diferentes pero que ambas dialogan y tienen coherencia. En primer lugar, la segunda tienda de Aesop en Barcelona, cuyo briefing buscaba una tienda que fuera local y hablara de la ciudad sin caer en clichés. Ahí surge el encuentro con una familia de piedreros de cuatro generaciones cuyo abuelo había ido acumulando “piedra Montjüic” (cuya cantera está ya extinta) recogidas de diferentes restauraciones de edificios. Mesura llega a un trato para que les dejen estas piedras para la tienda a cambio de no manipularlas y devolverlas al final de la vida comercial del espacio. En segundo lugar, encontramos el Museo de arte en Riad (en construcción) que tiene la voluntad de recuperar la historia y se apuesta por su construcción con arquitectura vernácula, técnicas pasivas y materiales antiguos (fruto de una fábrica de adobe que abastecerá a este proyecto y otros).
Xavier Ramoneda, Fundador de DOUBLE TWIST, ha narrado cómo desde el estudio MIRAG junto a su socio Pau Millet aparece la oportunidad de formar parte de la construcción de la Sagrada Familia de Barcelona, en tanto que director de la oficina técnica durante cuatro años en los que se desarrolla junto a Arup el sistema constructivo de las torres caracterizadas por la sinceridad constructiva estructural y a cómo desarrollar un proyecto a través de la geometría. Este know how les lleva a querer aprovecharlo a través del estudio Double Twist junto a Marta Miralpeix y Antoni Angerri. Así han trabajado diferentes ejercicios teóricos de desarrollo de un esbozo de Gaudí para generar un edificio en altura de 300 me con planta estrellada, asesorado a promotores americanos sobre cómo generar ciudad a partir de un edificio con una doble plaza inferior/superior o a conceptualizar un edificio de oficinas y coworking en calle Bolivia con una fachada con dos tipologías hiperboloides. Asimismo, Ramoneda ha desvelado el proyecto ganado en concurso del Centro de Investigación Mercat del Peix en Barcelona junto a ZGF Architects, gracias a apostar por concebir un edificio que funciona como unidad aunque tuviera dos tipos de usuarios, y se relaciona a través de un espacio central a modo de gran plaza pública y por llevar el espacio público hasta la cubierta. Se ha pensado una fachada funcional y sostenible, que gracias a 85 tipos de paneles diferentes aporta expresión formal, dinamismo y vibración.
Manuel Julià, Partner de JAAS, ha descrito como claves del estudio la apuesta por una arquitectura pública y la capacidad de trabajar en la arquitectura preexistente, entender el ciclo de vida habitual de un edificio cuando intentas resolver un proyecto y poner en entredicho la afirmación de Sullivan de que la “forma debe responder a la función” (ya que en equipamientos públicos el programa no siempre es claro o se interviene en edificios sin usos). Julià ha expuesto tres de las grandes preocupaciones actuales en JAAS: la reversibilidad, la legibilidad y la indeterminación. Así como ejemplo de reversibilidad encontramos el proyecto del EMAV Can Batlló, en el que el programa se ha adaptado forzosamente a las condiciones del edificio y se ha apostado por una arquitectura desmontable (con pabellones de madera CLT que gestionan gradientes de privacidad, pero que está previsto su posible desmontaje). El proyecto de Les Grasses aborda el tema de la legibilidad, ya que en un solar complicado se apuesta por un sistema de pórticos de hormigón muy regular, con sistemas constructivos que se ensamblan y que se pueden desmontar, logrando un edificio que se expresa tal cual es. Finalmente, con el trabajo para Sallares Deu en Sabadell se explica la indeterminación, ya que el proyecto cambio de uso en fases posteriores pero el trabajo arquitectónico permite que funcione también para el nuevo uso de escuela de restauración; con una propuesta que redefine la sintaxis de la nave existente industrial, con sistemas abiertos/cerrados y que introduce invernaderos para mejorar salubridad, ventilación, iluminación y regulación climática.
Peco Mulet, Socio y Director de B720 FERMÍN VÁZQUEZ ARQUITECTOS, ha reflexionado sobre cómo el 90% del trabajo del estudio es fruto de concursos (incluso en el ámbito privado) y la importancia que tiene la colaboración con otras disciplinas y estudios. Así, el proyecto de la nueva sede del SEM es fruto de un concurso de proyecto y obra de CatSalut ganado por la UTE Ferrovial Construcción + Climava, con la propuesta arquitectónica de b720 Arquitectos + AECOM. En una parcela muy constreñida se sitúa un programa en dos franjas que incluyen salas de atención telefónica, un gran centro de proceso de datos, y una planta baja más permeable con diferentes usos. Con el reto de realizar este equipamiento de +20.000m2 en 16 meses se ha apostado por su construcción industrializada y por la voluntad de que el edificio se muestre estructuralmente, así como un trabajo de jardineras que recorren la fachada y un patio bioclimático interior. El segundo proyecto surge del anteproyecto ganado por Toyo Ito para la ampliación de la Fira de Barcelona en L’Hospitalet de Llobregat: un vestíbulo, una torre de oficinas de la Generalitat y dos pabellones con más de 130 metros de luces (uno de ellos sin pilares) que tienen capacidad de albergar en su interior el equivalente a una manzana del Eixample. El tercer proyecto es la Estación de la Sagrera, cuyo proyecto está a la espera de licitación, y que es fruto de un concurso en el que se le da la vuelta a la imagen y al acceso de esta estación soterrada gracias a una gran pérgola de madera. El proyecto está en estos momentos en fase de estructura que está finalizando la ingeniería. Y finalmente, Peco ha desvelado el trabajo de BlueTechPort, concurso ganado en 2024 y actualmente en licitación, para un vivero de empresas para la Blue Economy por el World Trade Center. Un programa muy completo que obligaba a colmatar el espacio de las naves existentes y en el que se decide ubicar parte del programa fuera en una torre en altura para así liberar de tanto contenido a las naves, que se rehabilitarán y pondrán en valor.
En el debate final se han analizado temas como el impacto que sup one para Barcelona la llegada de nómadas digitales y de compradores internacionales, el futuro del parque edificatorio y su reposicionamiento para evitar su obsolescencia, la apuesta por la reversibilidad/desmontaje y flexibilidad/cambio de uso en los edificios, el reto de la descarbonización y baja huella ecológico de los proyectos, la dificultad de aportar métricas que tengan en cuenta la capacidad de los edificios de envejecer bien, la velocidad de las normativas que va más lenta que las necesidades de la sociedad, entre otros temas.