El evento fue moderado por Daniel Blanco, KAM de GRUPO VÍA y contó con la participación de oradores de calidad como Francisco Caballos, Project Director de CORDIA HOMES, Carlos Vallejo, Delegado de suelo y promociones inmobiliarias de GILMAR, Ana Peñarroya, CEO de GRUPO PEÑARROYA y Lorenzo Santana Enríquez, Director Territorial Andalucía Oriental de METROVACESA.
Uno de los temas más destacados fue el cambio en la percepción del lujo en el mercado residencial. Carlos Vallejo, desde su experiencia en GILMAR, remarcó que el lujo ya no se define por los materiales exclusivos, sino por el diseño inteligente, el confort, la eficiencia energética y la ausencia de problemas para el usuario. Así, se terminó afirmando que el verdadero lujo hoy es funcionalidad y tranquilidad.
Ana Peñarroya, CEO de GRUPO PEÑARROYA, abordó los problemas de disponibilidad de vivienda en Marbella. Señaló que la escasez de producto está expulsando demanda y que muchos promotores se están viendo obligados a solicitar cambios de uso de locales comerciales a viviendas. Destacó además que la gran mayoría de compradores de obra nueva son internacionales y que estos demandan un producto altamente competitivo en diseño, sostenibilidad y digitalización. Además, comentó que, desde la asociación de constructores y promotores, uno de los principales problemas que enfrentan es la falta de mano de obra para llevar a cabo el tipo de construcción
Desde el punto de vista de la promoción residencial, Lorenzo Santana, director territorial sur de Metrovacesa, insistió en la necesidad de apostar por la industrialización de la construcción. Explicó que esta estrategia permite reducir errores, controlar costes y acortar plazos, factores cada vez más determinantes en un contexto marcado por la escasez de mano de obra cualificada y márgenes más ajustados.
Por su parte, Francisco Caballos, al frente de Cordia Homes, subrayó que la definición del lujo ha evolucionado hacia soluciones habitacionales prácticas, tecnológicas y bien ubicadas. Añadió que Marbella se enfrenta a obstáculos importantes como la insuficiencia de infraestructuras, la limitada capacidad de suministro eléctrico y una tramitación urbanística lenta, que lastran el potencial de desarrollo de nuevos proyectos residenciales.
La jornada culminó con un activo espacio de networking, que permitió compartir ideas entre promotores, arquitectos, ingenierías, family offices e inversores. Marbella se reafirmó así como un referente en el ámbito de la inversión inmobiliaria internacional, capaz de atraer demanda global siempre que se avance hacia un urbanismo ágil, eficiente y adaptado a las nuevas exigencias del mercado.