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«Madrid cabe en un hotel», Manuel Ruiz Sotillo, director del Best Western Hotel Mayorazgo

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Texto escrito por Jesús Jerez

A la orilla de la mítica Gran Vía, allí donde el número 61 de esa arteria vital para la ciudad confluye con el 3 de la Calle Flor Baja, que serpentea discreta y ajena al bullicio del núcleo urbano, el Best Western Hotel Mayorazgo nos invita a vivir una experiencia que, pese al tiempo transcurrido desde el inicio de su idilio con Madrid y lejos de aletargarse, hoy destaca por sus nuevos y emocionantes bríos.
Casi medio siglo desde que este hotel insignia en el turismo madrileño acoge en cada una de sus 200 habitaciones, confortables hogares de paso para el viajero, los sueños y vivencias de quienes han podido disfrutar de la privilegiada ubicación del establecimiento y el excelente trato dispensado por su personal.
En 2014, el hotel continuará ofreciendo a sus clientes todos aquellos servicios propios de un establecimiento exclusivo (Garaje, Restaurante Buffet, Restaurante a la Carta, Salones de Reuniones y Banquetes…) pero además, con motivo de la celebración de su 50 Aniversario, afianzará las bases de un nuevo e ilusionante proyecto cuyo esbozo, gestado hace algunos meses, se va transformando día a día desde entonces en una realidad de líneas cada vez más perfiladas.

Frente a la representación que recrea con asombroso realismo su propia estación de Metro, “Retiro-Mayorazgo”, nos da la bienvenida la persona que lidera esta innovadora idea, Manuel Ruiz Sotillo, quien se hizo cargo de la dirección del hotel hace poco más de un año. Allí, junto al “Bar Retiro”, el susurro de una fuente y el verdor del jardín vertical que la enmarca trasladan ese gran parque hasta nuestra mesa. Un instante después, cuando tenemos la oportunidad de saborear el secreto de una cerveza artesanal madrileña, las palabras de nuestro anfitrión nos guían por un nuevo concepto de turismo.

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“La globalización es tener casi todo en cualquier sitio, a veces incluso lo exótico afianza ese carácter en los puntos de destino antes que en el entorno más próximo a uno mismo. Más allá de sus ventajas e inconvenientes, hay sin embargo un terreno baldío que ni siquiera esa proximidad avasalladora puede cultivar: el de las experiencias. Nada puede sustituir a vivir en primera persona las costumbres, los paisajes cotidianos, el poso de otras culturas… Eso es precisamente lo que queremos ofrecer en el Best Western Hotel Mayorazgo: la experiencia de Sentir Madrid”.
Y para ello, esa invitación única que apuesta por enaltecer la ciudad a través de numerosos detalles castizos, históricos y, en ocasiones, sumidos en el olvido. Una propuesta para sentirse madrileño y presumir de ello.
El desayunador salpicado de claveles y con los legendarios gatos observando desde sus paredes pintadas. Los churros recién hechos y servidos diariamente por un establecimiento centenario próximo al Hotel. Las cajitas de caramelos de violetas, bello y delicado detalle que se suma a las atenciones en la habitación y que el cliente también puede adquirir en recepción. El uniforme del personal, destacado homenaje a los chulapos… Guiños simpáticos que trasladan el Madrid de siempre a la ciudad moderna y cosmopolita del momento actual sin perder su encanto.
Este abanico de cuidados detalles nos inspira la búsqueda de una definición… ¿Cómo calificar el proyecto, entonces?
Un hotel temático madrileño… Y mucho más, porque también contamos con un importante y renovado Centro de Negocios con diversas salas donde celebrar reuniones y banquetes de hasta 250 personas, con entrada independiente para garantizar la privacidad del evento y que ofrece la posibilidad de disponer de modernos medios técnicos y la más exigente calidad de servicio. Sin olvidar, por supuesto, la presencia de Madrid latente en su nomenclatura: Moncloa, Princesa, Callao, Cibeles y Alcalá”, responde convencido el Sr. Ruiz, antes de invitarnos a visitar las habitaciones.
Es ahí, a medida que traspasamos los umbrales de diversas estancias, cuando todas las sensaciones acumuladas hasta entonces adquieren un tono más impactante aún… La pared donde se sitúa el cabecero de las camas atrapa nuestra mirada con murales pintados a mano por diferentes artistas, distintos en cada caso pero siempre con un denominador común: motivos, personajes, calles, anécdotas, monumentos… que retratan Madrid.
Auténticas invitaciones para disfrutar de la historia, como en “La de la Goyesca”, “La del Madrid de los Austrias” o “La de la Movida”. Otras con un tono más popular y costumbrista, como “La del Rastro”, “La del bocata de calamares” o “La del Chotis”. Las hay incluso especialmente pensadas para los más pequeños, “La de la Casa de las Fieras” o “La del Teleférico”, que pueden convertirse en cuádruples y cuentan con detalles adicionales para vestirlas de alegría y color.
“Habitaciones originales, únicas, como lo son las personas y sus sensaciones al disfrutarlas. Para que la experiencia de Vivir Madrid no se quede en la puerta”. Con todo, los trabajos para tematizar las 200 habitaciones avanzan poco a poco y, dado que este proceso puede resultar complicado en ocasiones, nos preguntamos cómo se superan esas dificultades.

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“Con mucha ilusión a diario. Con el colosal esfuerzo de una propiedad comprometida en nuevas ideas que irán delineando cada vez más sus formas en próximos meses. Y, sobre todo, con el valor más importante, el alma del hotel: su equipo humano. Un inmejorable grupo de personas que, además de su excelente profesionalidad, transmiten y contagian la emoción de un proyecto que sienten como propio”.
Antes de finalizar nuestro paseo madrileño, una última pregunta para concretar el cúmulo de sensaciones recién descubiertas: ¿Qué quiere ser el Best Western Hotel Mayorazgo?
“No un Hotel de lujo sino con encanto, donde el cliente Sienta Madrid. Un Hotel por Madrid y para disfrutar de Madrid”. Regresamos a la calle y allí, a escasos metros, espera la Gran Vía… Nos acompaña el dulce regalo de las violetas, la cálida sonrisa del Sr. Ruiz y su equipo invitándonos a regresar en poco tiempo y el eco de una ciudad que ahora sentimos más viva en nuestro interior.

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